viernes, 18 de noviembre de 2011

El comunicador, el ideólogo y el político

Fernando López Anaya

A través de la historia encontramos personajes controvertidos, con grandes virtudes, pero también con sus sombras; donde no cabe duda, es que pocos personajes son los que le han dado rumbo a pueblos y naciones.

Por ejemplo, José Stalin detonó en la Unión Soviética un desarrollo industrial importante, tanto que gran parte de la sociedad rusa elevó su calidad de vida y abandonó muchas de sus actividades del campo para integrarse a labores industriales. No vamos a evadir las sombras de lo que implica hablar de Stalin, de su autoritarismo y los crímenes que opacan su figura. Pero es necesario resaltar que el líder marxista y político ruso, integró en una visión de Estado lo que creía que era la síntesis histórica de la organización de la sociedad, suponía que la expresión más concreta de la “evolución” de las formas de gobierno se encontraba en el gobierno que él mismo representaba.

Stalin tenía la obligación de pensar, idear y recrear una súper estructura que diera soporte a la realidad social. El estadista ruso y sus ministros actuaron con una lógica estructural amplia, que abarcara los distintos espacios de la vida pública.

A diferencia de los grandes estadistas que dan rumbo a un pueblo, en México tenemos políticos que no logran comunicar una propuesta amplia y completa que dé respuesta a los principales problemas que padecemos, se conforman con soluciones pequeñas, de corto plazo, opciones que se convierten en un paliativo de cara a los grandes retos del país, y que además responden a intereses de grupo, para muestra tenemos el siguiente escenario:

En días pasados, se manejó la posibilidad de un gobierno de coalición de frente a las elecciones de 2012. Entre quienes emitieron este discurso se encuentran: Marcelo Ebrard, Manlio Fabio Beltrones y Santiago Creel, aspirantes a la Presidencia de la República por las principales fuerzas políticas de nuestro país. Cabe mencionar que ninguno de los mencionados es el que tiene más posibilidades de ser candidato de su partido, esto según encuestas y sondeos de opinión más recientes, entre los que destaca la encuesta Mitofski de octubre.

Proponen un “avance” político, pues distintas corrientes ideológicas y de pensamiento lograrán acuerdos con esta iniciativa. No es claro si lo que se propone como consenso es una negociación o un reparto proporcional del ejercicio del poder y de la toma de decisiones. El énfasis de este anuncio está en el consenso, visión que no favorece la comunicación de una idea clara del ejercicio responsable del poder que el pueblo le delega al ejecutivo. El hecho descarta que alguno de los actores de la propuesta encabece una sola visión de Estado.

Michel Foucault, respecto al énfasis que pone en lo político decía, lo que se ha construido históricamente, se puede destruir políticamente. Ante la incapacidad de proponer un rumbo claro, de un plumazo destruyen logros históricos. Los políticos de hoy no consiguen integrar en una sola visión la realidad de las cosas, y esto se refleja en la estructura de gobierno que tenemos.

Para muestra, sufrimos un aparato gubernamental que lo podemos comparar con un elefante, le cuesta dar respuesta ágil a necesidades concretas, constatamos una falta de sentido de urgencia para mover al país hacia los cambios que requiere, y crecer al ritmo de otras naciones similares a la nuestra. Además, los políticos pueden ser excelentes técnicos de análisis de encuestas y estadísticas, pero se nota la incapacidad para mirar los datos en perspectiva mundial, para esclarecer oportunidades; así, tenemos quienes ven la relación con EU más que como una ventaja, una amenaza a la “soberanía”, concepto que no dice casi nada a los mexicanos que estamos sumergidos en el fenómeno de la globalización. No se sabe mirar a donde hay crecimiento, no se aprende de otras experiencias exitosas donde la relación Estado-mercado es competitiva, purificada de ideologías que son parte del pasado.

México necesita un líder que sepa comunicar un proyecto de nación, que sea capaz de idear y recrear una nueva realidad social, y que logre consensos no sólo por negociación sino por su autoridad moral. Se requiere al comunicador, ideólogo y político. Esta es una de las crisis más severas en las que se encuentra sumergido nuestro país y que debemos resolver.

No hay comentarios:

Publicar un comentario