sábado, 4 de agosto de 2012

Los hermanos Castro

Manuel Gómez Granados.
Sábado 4 de agosto de 2012.
Excelsior.

No. No se trata de los dos dictadores que han gobernado Cuba los últimos 50 años. Tampoco se trata del grupo vocal mexicano de 1960 y 1970. Se trata de Julián y Joaquín Castro, dos hermanos mexicoamericanos residentes en Texas, que se han convertido en las figuras más destacadas del Partido Demócrata después del presidente Barack Obama.

Julián y Joaquín son gemelos. Son hijos de una mexicana que, como tantas otras paisanas, no encontró en México las condiciones necesarias para garantizar la sobrevivencia de su familia, "se fue al norte" y lo hizo con sus hijos. Como muchas otras mujeres y hombres mexicanos, la señora Rosa Castro encontró en la zona de San Antonio, Texas, un ambiente propicio para dar a sus vástagos una educación y espacios para su desarrollo.

Julián es ahora el alcalde de San Antonio. Con 37 años, es el más joven de los alcaldes de las 50 ciudades más importantes en toda la historia de Estados Unidos, y Joaquín es representante en la Cámara Baja del congreso local de Texas. Son dos muchachos bien formados, orgullosos de sus raíces mexicanas, miembros del Partido Demócrata.

Son tan hábiles y buenos en lo suyo, que Barack Obama decidió que sea Julián quien lo presente como candidato para reelegirse como presidente en la convención demócrata que este año se celebrará en Charlotte, Carolina del Norte. La fama de Julián no es nueva. Ya durante su presidencia, George Bush hizo lo posible por llevarse a Julián al Partido Republicano, cosa que no sucedió por la lealtad profunda que él y su familia sienten por el Partido Demócrata. Y es cierto, Obama necesita desesperadamente del apoyo de los latinos. Lo necesita porque la economía de EU no acaba de recuperarse y porque con su política de deportaciones masivas, Obama traicionó la confianza que tuvieron en él millones de latinos.

Más allá de eso, debemos prepararnos a escuchar mucho y muy seguido de Julián y Joaquín. Para ponderar qué tan importante es que Barack Obama haya elegido a Julián para presentarlo como candidato presidencial, hay que recordar que en 2004 el propio Obama saltó a la fama nacional en EU y mundial, cuando hizo lo propio con John Kerry, el candidato demócrata en la elección de 2004.

Más allá de que Kerry no fue lo que los demócratas esperaban, el joven Obama deslumbró a quienes no lo conocían con su dominio de la escena y su oratoria clásica, refinada y contundente. Presentar a Kerry le ayudó a convertirse en senador por Illinois y de ahí saltó en 2008 para ganar a Hillary Clinton la nominación de su partido.

La historia de los hermanos Castro, los hijos de doña Rosa Castro, es una de esas historias de éxito que en México deberíamos apreciar y hacer lo posible por reproducir. Julián Castro, doctor en leyes por la Universidad de Harvard, es un ejemplo en el que nuestros jóvenes deberían verse. Para ello, es necesario que en lugar de tener las manifestaciones de jóvenes que no logran ingresar a las universidades, desarrollemos un sistema de educación superior que premie a quienes tengan la capacidad para estudiar una licenciatura o un doctorado. Habría que revisar el pase automático y el límite a la estancia en la universidad.

En este sexenio se construyeron 150 nuevos planteles de educación tecnológica; además de continuar esta tarea, falta multiplicar la orientación vocacional, revalorar la formación técnico-profesional y premiar que sean los méritos y no la cuna o las recomendaciones lo que garantice un lugar en las universidades.

Enlace: http://www.excelsior.com.mx/index.php?m=nota&seccion=opinion&cat=11&id_nota=851706

No hay comentarios:

Publicar un comentario