sábado, 1 de septiembre de 2012

La enfermedad de la opulencia

Manuel Gómez Granados.
Excelsior.
Sábado 1 de septiembre de 2012.

La diabetes mellitus (DM), es una enfermedad que durante mucho tiempo tuvo escasa importancia para la salud en el mundo. En las últimas décadas pasó a constituir uno de los retos fundamentales para la vida y el bienestar humano.

La diabetes es un grupo de enfermedades que tienen como característica común altos niveles de glucosa que producen complicaciones oftalmológicas, renales y neuropáticas, y eleva el riesgo de enfermedades cardiovasculares. Quienes la padecen viven con muchas dificultades y su calidad de vida suele ser muy lamentable.

Ahora es considerada un problema prioritario de salud pública. Se estima que para 2030 habrá cerca de 366 millones de personas con diabetes en todo el mundo. México se encuentra entre los primeros diez países con mayor número de personas con diabetes y se convirtió en la primera causa de muerte en la población mexicana. Durante los últimos cinco años su mortalidad creció a un ritmo superior a tres por ciento anual.

La DM es una enfermedad de alto costo para los sistemas de salud y para la economía. Los enfermos acuden con mayor frecuencia a las unidades de atención médica, reciben más medicación, tienen una probabilidad mayor de ingresar a los servicios de urgencias y, debido a las múltiples complicaciones, requieren hospitalizaciones más prolongadas.

Para 2025, en México habrá unos 11.7 millones de personas con diabetes, cifra que continuará en aumento debido al envejecimiento, la urbanización, la  obesidad e inactividad física, que caracterizan a la población mexicana. En consecuencia, se proyecta que para 2030 habrá un incremento desmedido en los costos de atención médica, estimados en más de 14 mil millones de dólares, equivalentes a 15% del gasto total en salud, lo que ciertamente tendrá un impacto económico negativo en todo el sistema de salud nacional.

Una serie de acciones preventivas podrían reducir esa situación: comer sano, realizar actividades físicas, monitoreo continuo de la glucosa, uso de medicamentos adecuados, evitar las condiciones riesgosas para la salud, dejar hábitos como el alcohol y el tabaco.

El manejo de la diabetes es costoso, de larga duración y poco satisfactorio. La falta de efectividad del tratamiento se explica por factores atribuibles al sistema de salud, al médico y al paciente. Existen diversas guías terapéuticas; no obstante, pocos médicos las conocen y aplican. La complejidad de la enfermedad contribuye a la falta de eficacia terapéutica.

Por eso, se requieren tiempos mayores de consulta y la participación de diversos profesionales de la salud: médicos, nutriólogos, licenciados en educación física, educadores y psicólogos.... Los programas educativos otorgan una prioridad intermedia a las enfermedades crónico-degenerativas; muchos egresados tienen los conocimientos, pero carecen de las habilidades para ofrecer un tratamiento efectivo. La incorporación de la familia a la prevención y al tratamiento no es considerada pese a que es clave para cambiar el estilo de vida.

En México, entre otras instituciones, existen dos que se ocupan de este tema: el Centro Sociocognitivo en Educación AC, cuya misión es generar procesos educativos en salud. Y otra, preocupada por la atención multidisciplinaria, Todos Contra la Diabetes S.C., creo que vale la pena apoyarlas.

En suma, los retos para prevenir esta enfermedad y darle un tratamiento efectivo son múltiples, sin embargo, las limitantes están a la vista. Urge desarrollar mejores estrategias de prevención y manejo de este padecimiento; de no hacerlo, seguiremos destinando la mayor parte del presupuesto al pago de complicaciones e incapacidades prematuras.

                *Analista

Enlace: http://www.excelsior.com.mx/index.php?m=nota&seccion=opinion&cat=11&id_nota=856766

manuelggranados@gmail.com

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