domingo, 14 de octubre de 2012

Una solución para el maíz


Manuel Gómez Granados.
La Crónica de Hoy.
Domingo 14 de octubre de 2012.

El martes de la semana pasada, mientras el país estaba distraído en la más reciente historia de narcotraficantes, tres académicos, uno mexicano y dos estadunidenses, presentaron un importante estudio que ofrece esperanza para resolver los de seguridad alimentaria en nuestro país.

No es un documento que proponga concentrar todavía más la tenencia de la . No le apuesta a industrializar la producción del maíz. Todo lo . En una época en la que incluso en Guatemala y otros países de América Central y África, lamentablemente, se han de las “tomas de tierras”, los autores del estudio “Factibilidad de alcanzar el potencial productivo del maíz en México”, disponible en español en http://bit.ly/MaizTurrentWiseGarvey, hablan de la posibilidad de que sean los campesinos y propietarios de pequeñas extensiones de terreno quienes aumenten la producción de maíz en México.

¿Qué tanto podría aumentar la producción de maíz en México? Antonio Turrent Fernández, Timothy Wise y Elise Garvey consideran que en un periodo de entre 10 y 15 años, los pequeños productores mexicanos podrían producir entre 23 y hasta 33 millones de toneladas por año, adicionales a las que actualmente se producen en México. Esas cifras no incluyen los posibles incrementos que se lograrían si se mejorara la infraestructura de producción y comercialización del maíz y otros productos agropecuarios. Si eso se hiciera, la producción podría aumentarse otros 24 millones de toneladas.

Esto es muy importante no sólo porque México padece ya los efectos de la absurda política de energía de , que le apuesta a hacer del maíz el sustituto del petróleo, sino porque, con o sin la política energética de nuestro vecino, la demanda estimada de maíz en México para 2025, es decir, en el suspiro que incluye dos sexenios, será de 39 millones de toneladas. De hecho, ahora mismo México padece un déficit de 10 millones de toneladas de maíz al año, que —debido a la sequía y a las variaciones en los de los alimentos— es cada vez más costoso y difícil de cubrir con importaciones.

Turrent, Wise y Garvey consideran que la intención de “aumentar el uso de maíz transgénico, es innecesaria y mal planeada”, pues no resuelve problemas estructurales de acceso al agua y de mejora en los sistemas de transporte y, particularmente, porque plantea un grave problema para la biodiversidad, tan grave que podría implicar la desaparición de muchas de las distintas especies de maíz que todavía se cultivan en México.

La estimación de los autores de este estudio no es puramente teórica. Es el resultado del trabajo que realiza desde su cátedra en la Universidad de Chapingo el doctor Antonio Turrent Fernández. Desde esa posición, Turrent ha demostrado que es posible elevar los rendimientos de pequeñas parcelas de terreno, incluso por medio del uso de tierras marginales, entre 55 y hasta 70 por ciento, siempre y cuando se garantice a los agricultores el acceso al agua. La propuesta de Turrent, Wise y Garvey no depende del uso de semillas híbridas o transgénicas, de modo que los campesinos no se ven obligados a romper con las prácticas tradicionales de uso de las semillas, que son algunos de los efectos más negativos del uso de semillas transgénicas, además de que las mejoras en la infraestructura que está en el núcleo de la propuesta resolvería problemas como la migración a las ciudades o a Estados Unidos.

La importancia del maíz no sólo tiene que ver con la dieta humana. El maíz es fundamental para garantizar la viabilidad de las explotaciones de aves, cerdos y vacas; tiene un peso determinante en la producción de huevo, carne y lácteos. Producir más maíz es crucial en momentos en que nuestro país es más vulnerable a los efectos de la sequía y las variaciones en los precios internacionales de los alimentos.

Si podemos lograr esos objetivos sin caer en trampas como la llamada “toma de tierras” (http://bit.ly/TomadetierrasOxfam) por empresas extranjeras, trampa en la que ya han caído naciones enteras de África e incluso nuestros hermanos de Centroamérica (http://bit.ly/videoExpulsionGtmala) y América del Sur, es nuestra obligación aprovechar el conocimiento que está a nuestra disposición y que ofrece una solución concreta.

El peligro de que ocurran “tomas de tierras” en México es grave porque existe ya una marcada concentración del mercado en unas cuantas empresas productoras de alimentos y porque nuestro modelo de producción agropecuaria no es capaz de alimentarnos a nosotros mismos. Para solucionar los problemas que nos aquejan, necesitamos apoyar decididamente propuestas como ésta y su aplicación inmediata.


manuelggranados@gmail.com

Enlace: http://www.cronica.com.mx/notaOpinion.php?id_nota=698038

No hay comentarios:

Publicar un comentario