sábado, 31 de agosto de 2013

La 22, marchas y chantajes



Manuel Gómez Granados.

Este año se cumplen 30 años de que los maestros afiliados a la sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación iniciaron su estrategia de movilizaciones. Este año, como si fuera una suerte de perversa celebración, es la primera ocasión en que las movilizaciones ocurren en la Ciudad de México. ¿Qué han logrado? Mucho si uno lo analiza desde la lógica de los privilegios que los profesores han acumulado. Poco o nada si uno lo analiza desde la óptica de los niños oaxaqueños.

Entre los logros de la 22 se encuentra que gobernadores de Oaxaca, como Heladio Ramírez, hayan entregado las plazas del personal de confianza del equivalente estatal de la Secretaría de Educación Pública a la CNTE. Entregar esas plazas fue la forma más perversa de incubar el proverbial huevo de la serpiente, pues implicó que los gobernadores y secretarios de educación pública de Oaxaca deben hacer aquello de “dormir con el enemigo”. El resultado no se hizo esperar, por sobre lo que las leyes federales o estatales oaxaqueñas dicen, la autoridad de Oaxaca privilegia su relación con la 22.

Los gobernadores que sucedieron a don Heladio no sólo preservaron la situación. Creyeron que ellos podrían domesticarlos. Creyeron que la mejor manera de aplacar a un tigre hambriento era tirarle kilos y kilos de carne fresca. Creyeron que podían usar a la 22 como carne de cañón en sus pugnas interminables o, por ejemplo, para imponer candidatos. Y lo peor, el gobierno federal ha aceptado, pasiva o activamente lo que ocurría en Oaxaca porque, de muchas maneras, era un reflejo de lo que ocurría en el ámbito federal. Para constatarlo, basta ver al Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca, el famoso IEEPO, como el enlace entre el gobierno y la sección 22, con gente de la CNTE en puestos claves, en vez de ser una Secretaría de Educación como en cualquier otro estado.

La sección 22 no es un sindicato de académicos. Es —según el día— un grupo de presión, un sindicato o un grupo de choque que se alquila al mejor postor. Un día aparecen en un acto de algún ex gobernador, al día siguiente con algún otro, y así hasta agotar la lista de los ex gobernadores, para volver a empezar. Vale la pena hacer notar que en pocos estados los ex gobernadores son tan poderosos como en Oaxaca. Que así sea, deja ver qué tan generoso es el erario oaxaqueño que les permite sostener sus carreras con gordas alcancías para los años fuera del poder, mientras tratan de subir ellos o sus hijos al trapecio electoral. Ese modelo de confrontación entre gobernador y ex gobernadores es lo que explica, por ejemplo, el conflicto de 2006.

Y es cierto, si algo sobra en Oaxaca son razones para protestar. Pero tengamos algo en claro. Las conquistas de la sección 22 en Oaxaca, han sido siempre en la lógica de la preservación o la ampliación de sus privilegios. Eso explica las plazas de confianza al sindicato o los días inexistentes en el calendario, pagados con bonos, además de que no haya registro de que hayan sufrido descuento alguno en 30 años de paros.

Si la historia nos enseña algo, las marchas que tienen secuestrada a la Ciudad de México permitirán que la sección 22 logre su objetivo. Evitará temporal o definitivamente las reformas que los afecten, pero ello demostrará qué tan pírricas han sido sus victorias. Preservan sus privilegios a costa de quitarle a millones de niños, mujeres y varones, el derecho a la educación. Por supuesto, no todos los maestros son iguales.

manuelggranados@gmail.com


Enlace: http://www.excelsior.com.mx/manuel-gomez-granados/2013/08/31/916357


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