domingo, 23 de febrero de 2014

Tabasco, lo que viene


Manuel Gómez Granados.

¿Le parece extraño si le digo que la riqueza también puede convertirse en un verdadero problema? Para prueba basta un botón: La riqueza petrolera que existe en Tabasco hace que esa entidad sea una de las más difíciles de gobernar, pues para algunos de sus gobernantes y buena parte de sus ciudadanos es vista como un botín, y más que aprovecharla para impulsar un desarrollo sensato, responsable e incluyente, sirve para hacer carreras políticas de ocasión y financiar la movilización permanente, que no resuelve cosa alguna.

Tabasco, paradójicamente, es uno de los estados más golpeados en los últimos años por inundaciones; en parte es resultado del calentamiento global, que hace crecer los márgenes de los ríos. Pero pocos quieren hacerse responsables de tomar las decisiones para evitar que continúen estos problemas.

Miles de familias han perdido todo en más de una ocasión, y lejos de que los gobiernos federal, estatal y municipal de Villahermosa reconozcan públicamente la magnitud del peligro que enfrentan quienes viven en las costas del Golfo o en los márgenes del Grijalva, se ofrecen soluciones de corto plazo; parches, que no resuelven los problemas reales, sino que los agravan, entre otras razones porque matan la esperanza de muchas personas que, de buena fe, compraron una casa o un terreno donde era peligroso hacerlo.

Por si fuera poco, está el delicado problema de la corrupción. Tabasco ha constatado cómo varios de sus ex gobernadores se hacen ricos a expensas del erario estatal, y parece que ni las autoridades estatales o federales hacen algo para castigar ese tipo de actos. El más reciente de los ex gobernadores, Andrés Granier, enfrenta un proceso penal cuyo resultado es incierto.

Mientras tanto, los problemas de Tabasco continúan acumulándose. El gobernador Arturo Núñez consagra la ineficacia de su gestión al estéril y constante señalamiento de las culpas de Granier y las generaliza para todos los priístas, sin que se vean realmente avances significativos en el combate a la corrupción y el desarrollo del estado. Sin duda que Arturo Núñez es un político inteligente, con formación y oficio político, sin embargo, esto todavía no se ha reflejado en su gobierno.

Recientemente, Lorena Beauregard, conocida por algunos como la opositora priísta más visible, fue llamada por el procurador del estado, aparentemente por denunciar la corrupción del actual gobierno y por mantener su actitud crítica. Ella advirtió repetidamente que la derrota de su partido era inminente, al tiempo que llamaba a que los priístas reconocieran que era necesario cambiar. Ahora, denuncia lo que considera que no va bien, pero en lugar de escucharla tratan de descalificarla.

Los calendarios electorales avanzan. Como en muchos otros estados de la República, los habitantes de Villahermosa deberán renovar en 2015 el ayuntamiento. Michelle Bachelet dice que la primera condición para que exista la democracia es la prioridad del dialogo, la tolerancia y el nosotros frente al yo; en Tabasco más bien parece que conforme los tiempos electorales se acerquen, el autoritarismo y sistemática persecución política de los opositores se agravarán.

Este sería un buen momento para que los habitantes de la capital de Tabasco conocieran mejor a los posibles candidatos y sus propuestas. A Villahermosa le urge un gobierno que entienda que el modelo de desarrollo centrado en el uso del auto no tiene futuro en una ciudad que está, literalmente, rodeada del agua que los muchos brazos del Grijalva le acercan.

Villahermosa necesita un gobierno municipal capaz de tomar las difíciles decisiones que permitan reorientar la lógica del desarrollo urbano sostenible, y preparar a la ciudad para las constantes crecidas en los niveles del agua. Requiere, igualmente, un cabildo capaz de comprender que, aunque parezca que el agua sobra en Villahermosa, se debe garantizar que las aguas del Grijalva estén limpias.

Lorena Beauregard tiene conocimiento y experiencia, comprende que Villahermosa enfrenta retos políticos, sociales y ambientales muy severos que deben atenderse desde el nivel más básico de la política en México: el municipal. Ella conoce muy bien su estado y la ciudad que quiere gobernar; ha sido diputada local y federal y ha trabajado en el gobierno de su estado.

Para Tabasco viene su definición como estado soberano y democrático. A 13 meses de las elecciones de 2015, seguramente surgirán dentro y fuera del PRI otros candidatos para la alcaldía de Villahermosa. Sin demérito de lo que ellos puedan ofrecer a los poco más de medio millón de habitantes de la capital de Tabasco, es importante seguir de cerca las propuestas y el discurso crítico de Lorena Beauregard.

manuelggranados@gmail.com


No hay comentarios:

Publicar un comentario