jueves, 22 de mayo de 2014

El Paradigma de la Pobreza


Rubén Islas.
Fuente: www.elpuntocritico.com

Los pobres, mayoría en el mundo, parecen haber perdido la lucha por las ideas, hoy sólo queda sobrevivir. Se les expropio la posibilidad de definir su forma de producir y consumir. Las actuales políticas contra la pobreza son tan pobres como susdestinatarios. En realidad son políticas de la pobreza, cuyo objetivo es administrar y gestionar a los pobres, mantenerlos en una posición socialmente estática para que no alteren el funcionamiento del resto de la sociedad.

Los daños que generan la desigualdad y la inequidad son irreparables para el desarrollo social; los programas sociales del Estado de Bienestar o del Neoliberalismo, actúan exigiendo la verificación de las carencias para luego discriminar y seleccionar entre los que merecen y los que no merecen la asistencia (la limosna estatal). El conflicto distributivo y la responsabilidad del problema se transfieren y se acentúan en los propios afectados.

Es necesario observar el problema como producto de una cuestión social más amplia, no sólo económica sino sociológica, cuyo núcleo es la imposibilidad que tienen las personas de insertarse socialmente y la amenaza sobre la cohesión del conjunto de lasociedad que se deriva principalmente de la precariedad laboral. La condición necesaria para encarar una política efectivacontra la inequidad, que atienda los imperativos de justicia social, es la construcción de redes de seguridad en los ingresos que actúen de forma preventiva, permanente y que involucren a toda la sociedad. La comprensión de este problema, obliga a construir una visión de equidad en la diversidad, es necesario abandonar el mito de la igualdad económica. Desplegar esfuerzos contra las relaciones de explotación reconociendo la diversidad de experiencias económicas y culturales, es una tarea prioritaria que exige ser atendida, no sólo por razones económicas y políticas, sino de responsabilidad humana.

Tal actividad debe ser un todo, formar parte de las responsabilidades del gobierno y de la sociedad, en el entendido de que la cuestión social involucra no sólo al Gobierno, sino a toda sociedad y por ello, al Estado. La formulación de alternativas de política social requiere ir más allá de los tiempos sexenales, implica una visión de largo plazo. Esto es políticas de Estado, en las cuales los principios organizadores y articuladores de las políticas públicas están definidos, aceptados y acordados entre los diversos actores políticos y tienen continuidad más allá de la alternancia de los partidos.

El mayor reto que enfrentamos es la redistribución de la riqueza y no la superación de la pobreza. No obstante que existe consenso en torno a la hipótesis de que aún mejorando los niveles de ingreso y manteniendo el crecimiento en el largo plazo, una gran parte de la población seguirá viviendo una situación de marginación, carencias, desigualdades y falta de oportunidades, la pregunta que surge es: ¿qué distribución y cuánto requerimos crecer para resolver la pobreza?

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