domingo, 28 de junio de 2015

Escasez de agua y explotación petrolera en Coahuila

Manuel Gómez Granados.

Cuando apenas empezamos a digerir los profundos mensajes contenidos en la encíclica Laudato Si (Alabado Seas) del papa Francisco, en Estados Unidos el Woodrow Wilson Center, una de las más importantes instituciones educativas interesadas en lo que ocurre en México, publicó en su portal Web (http://www.wilsoncenter.org/program/mexico-institute) un importante estudio dedicado al estado de Coahuila que analiza los posibles impactos que tendría el uso de la llamada fractura hidráulica, el fracking, en la disponibilidad de agua para consumo humano, riego y otras tareas como la producción de energía eléctrica. El estudio estima cuánta agua tendría que usarse en Coahuila para explotar los mantos de petróleo y gas de la llamada Cuenca de Burgos, si se utilizaran las mismas técnicas que actualmente usan las empresas petroleras que explotan gas y petróleo al otro lado de la frontera, en Texas.
El estudio, titulado “La escasez de agua podría desalentar a los empresarios de la energía de cruzar la frontera al norte de México”, fue elaborado por Keith Schneider, de la ONG Circle of Blue, “círculo de azul”, dedicada a analizar los problemas de uso, manejo y abuso en el consumo de agua. Entre los reportes que ha publicado recientemente Circle of Blue (http://www.circleofblue.org/new/) se encuentran materiales sobre la sequía en California, la sequía que también afecta al Caribe y América Central, en especial a Puerto Rico y Honduras, así como los problemas que vive Brasil por el mal manejo de sus cuerpos de agua.
En el caso de Coahuila, Circle of Blue advierte dos hechos. Es el segundo estado más seco, con menor precipitación pluvial en México. También señala que, dados los patrones de uso y consumo de agua en Texas, cuyas cuencas de hidrocarburos son básicamente las mismas que existen en México, es previsible un muy alto consumo de agua en Coahuila. Ese consumo podría traducirse en daños muy severos a los frágiles ecosistemas y mayores presiones sobre los productores agropecuarios y las ciudades de Coahuila. Es importante recordar que en Torreón, Coahuila, está una de las más grandes cuencas lecheras del país y que, cerca de Saltillo y Cuatro Ciénegas están algunos de los viñedos y las huertas de nogales más antiguas de México, además de grandes extensiones de tierra dedicadas a la producción de alfalfa en el Valle Hundido, de las que depende la producción de leche y carne, vitales para evitar que México dependa del exterior.
Circle of Blue hace ver que si en Coahuila se siguiera el mismo patrón tejano de consumo de agua para el fracking, requeriría un tercio de los cerca de mil 960 millones de metros cúbicos de agua que en la actualidad se destinan a todos los otros usos en Coahuila, es decir, más de 650 millones de metros cúbicos de agua que no se podrían usar, por ejemplo, para sostener la vital producción agropecuaria en Coahuila.
De acuerdo con Circle of Blue, Conagua ha expresado dudas sobre el uso de agua para explotar las reservas de gas y petróleo, pero Pemex y—sobre todo—el gobernador Rubén Moreira, hacen cuentas alegres acerca de una inminente (y dramática) recuperación del precio de los hidrocarburos que llevara inversiones del orden de 64 mil millones de dólares.
Es un dilema difícil de resolver. Es, de hecho, uno de los dilemas de los que habla el papa Francisco en Laudato Si en la sección “La cuestión del agua” del primer capítulo de ese importante documento. Es necesario, creo, reconocer qué es más importante y resistir la tentación de poner, una vez más, los caballos atrás de la carreta.

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