martes, 27 de octubre de 2015

Debatirán 7 amparos solicitados contra la siembra de soya transgénica


Por la cantidad de insecticidas que se usan para su cosecha, las abejas corren un grave riesgo

México, D.F.— La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) discutirá hasta el 28 de octubre los siete amparos contra la siembra de soya transgénica que se encuentran en revisión y que fueron interpuestos por apicultores de Yucatán y Campeche.

Se tenía previsto que los ministros Fernando Franco González, Eduardo Medina Mora y Margarita Luna Ramos, presentaran su ponencia en torno a los amparos presentados por las autoridades mayas de Campeche pero se informó que todos serán atendidos a finales de mes por los integrantes de la segunda sala de la SCJN.

Sin tomar en cuenta a las comunidades de la península de Yucatán y de la planicie de la Huasteca y Chiapas, la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa) otorgó en 2012 a Monsanto un permiso para la siembra de soya transgénica en 253 mil hectáreas.

Hace dos años, el Global Forest Watch señaló que la península de Yucatán perdió más de 80 mil hectáreas de cobertura forestal, equivalentes a casi la mitad de lo que se destruyó en el país. Asimismo, precisó que en Campeche, 38 mil hectáreas de selva virgen fueron deforestadas por la ampliación de la frontera agrícola para la siembra de soya.

De acuerdo con Ma OGM Colectivo sin Transgénicos, en las zonas deforestadas y en sus alrededores es visible la desecación de los cuerpos de agua superficial.

Por su parte, el investigador de El Colegio de la Frontera Sur Rémy Vandame, advirtió de que la soya transgénica pone en riesgo a las abejas por el uso de insecticidas y agroquímicos debido a que las plagas en ese cultivo se controlan y combaten con sustancias que son tóxicas para los insectos polinizadores.

De acuerdo con Vandame, de aprobarse la siembra de soya transgénica en la península de Yucatán, no sólo entraría en riesgo el 40 por ciento de la producción de miel del país y las 15 mil familias que se dedican a dicha actividad, sino también la selva maya junto con toda la diversidad y cultura de esta milenaria región.

Para realizar la comparativa con otros casos similares, refirió que un monocultivo de soya transgénica en Argentina significó la pérdida de flores que sirven de alimento de las abejas, por lo que apicultores de la Pampa tuvieron que desplazarse hacia la zona de los Andes.

También explicó que la normativa de la Unión Europea establece que la miel podrá contener 0.9 por ciento de rastros transgénicos; aunque el polen que hay en ella es de apenas 0.1 por ciento, nunca se llegará al límite de la restricción legal.

No obstante, la alta calidad que ofrecen los apicultores mexicanos establece en sus contratos de exportación que no habrá ningún rastro de transgénico en su producto.

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