martes, 19 de enero de 2016

Una alimentación rica en hortalizas y legumbres facilita un sueño placentero



El estudio indica que las personas con una alimentación con alto contenido de fibras (hortalizas) y de proteína vegetal (legumbres) y bajo en grasas saturadas y azúcar permite una etapa mayor de sueño profundo o de ondas lentas.

Hortoinfo.- Una alimentación que sea rica en hortalizas y legumbres, por su alto contenido en fibra las primeras y de proteína vegetal las segundas, con ausencia de grasas, permite mantener un sueño más profundo, prolongado y placentero, según ha podido saber Hortoinfo a través de la agencia de noticias de la ciencia y la tecnología.

Así lo indica una investigación dirigida por Marie-Pierre St-Onge, del Departamento de Medicina e Instituto de Nutrición en el Centro Médico de la Universidad Columbia en la ciudad estadounidense de Nueva York.

El estudio revela que más allá del sopor que nos invade tras una comida copiosa, o de la incomodidad derivada de una digestión pesada que puede dificultarnos conciliar el sueño, el tipo de alimentos en sí mismo es capaz de ejercer una influencia notable en cómo dormimos, al margen del efecto obvio de alimentos ricos en estimulantes como la cafeína del café que pueden desvelarnos.

El equipo de investigadores ha comprobado que comer menos fibra, más grasas saturadas y más azúcar está asociado con un sueño más ligero, menos restaurador y más alterado.

Los resultados muestran que un consumo superior de fibra predice acertadamente, o al menos así ocurrió con los sujetos de estudio, más tiempo transcurrido en la etapa de sueño profundo o de ondas lentas. En cambio, un porcentaje más alto de energía procedente de grasas saturadas predice acertadamente menos sueño de ondas lentas. En los experimentos con voluntarios, un consumo mayor de azúcar también estuvo asociado con un mayor número de veces en que los sujetos se despertaban sin que hubiera concluido su periodo de sueño.

En el estudio se encontró también que los participantes se dormían más rápido después de comer alimentos con menor cantidad de grasas saturadas y mayor en proteínas que habiendo consumido comida sin estas características. A los participantes les llevó una media de 29 minutos dormirse después de consumir alimentos y bebidas sin tales rasgos, pero solo 17 minutos si tomaban comidas con menos grasas saturadas y más proteínas.

En el estudio participaron 26 adultos, 13 hombres y 13 mujeres, que tenían un peso normal y una edad promedio de 35 años.

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