domingo, 5 de junio de 2016

Tres elecciones clave


Manuel Gómez Granados.

Entre hoy domingo y el martes próximo, se celebrarán tres elecciones clave para México. Las más importantes e inmediatas ocurren aquí en nuestro país. Ojalá que tanto gasto destinado a los partidos y la autoridad electoral sirvan de algo y recuperemos un mínimo de confianza en la capacidad de la democracia mexicana para ofrecer algo más que el espectáculo de los excesos y el desaseo de nuestros políticos. Ojalá Veracruz y Chihuahua salgan de la lógica de la corrupción en la que se encuentran y Dios quiera que los políticos oaxaqueños entiendan que han abusado a más no poder de un pueblo noble y que deben probar que son capaces de algo más que hincharse con los dineros públicos.
Otros estados, como Tlaxcala, enfrentan una difícil prueba. Ahí, a pesar de las altísimas tasas de informalidad laboral, de pobreza y de abusos contra las mujeres, las personas han confiado las riendas del gobierno del estado a los tres principales partidos políticos del país. Urge que, gane quien gane, acredite con algo más que florituras verbales el valor de la democracia. Algo similar puede decirse de Aguascalientes y Zacatecas, que también han conocido ya transiciones de un partido a otro, aunque —como ha ocurrido a escala nacional y en otros estados— han sido insuficientes para acreditar los méritos de la democracia.
En la Ciudad de México, la clase política local enfrenta el primer reto de los candidatos independientes. Ojalá gane un buen número de ellos y sirvan como el corrector tan necesario para reordenar la vida pública de la capital que nos permita encontrar la voluntad necesaria para, por ejemplo, construir más metro y evitar la devastación ecológica que propician quienes no entienden el valor de un árbol.
Otra elección muy importante que se celebra hoy domingo es la que enfrenta a la señora Keiko Fujimori y a Pedro Pablo Kuczynski. Lo que se juega en Perú no es poca cosa. Es saber si el peruano promedio tiene o no memoria y reconoce los riesgos de llevar a ese país, tan parecido en tantas cosas al nuestro, de regreso a los noventa para restaurar lo que fue uno de los regímenes más corruptos, más abusivos y más irresponsables de los que tengamos memoria en el continente.
Por último, el martes próximo, concluyen las elecciones primarias de Estados Unidos. Hacía muchos años que no era necesario llegar a California para conocer al ganador de la contienda, pero este año lo fue gracias al mensaje de sensatez, honestidad y congruencia política probada a lo largo de más de 30 años como legislador federal de Bernie Sanders. Es poco probable que él sea el candidato presidencial del partido Demócrata, pero si logra ganar California habrá enviado un mensaje que la señora Hillary Clinton sólo podrá desestimar si está dispuesta a arriesgar la continuidad de su partido en la Casa Blanca. Una victoria contundente de Sanders podría forzar a los demócratas a repensar sus estrategias y su manera de interpelar al pueblo de EU que no confía ni en la señora Clinton ni en Trump.
Todo el mundo, pero sobre todo México, necesita una economía estadunidense pujante, capaz de conducir, así sea parcialmente, el desempeño de los mercados globales. La recuperación lograda hasta ahora por Barack Obama ha sido insuficiente y amenaza con estancarse si nuestros vecinos optan por Trump. Ojalá que los demócratas, los ex presidentes mexicanos y el gobierno de México mismo, no insistan en cometer durante los meses de la campaña presidencial que se avecinan en EU los mismos errores que han cometido hasta ahora.
manuelggranados@gmail.com

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