jueves, 9 de agosto de 2018

Amarga cosecha en Oaxaca: no habrá maíz


Por : OCTAVIO VELEZ / KARLA ARRAZOLA. NVI NOTICIAS OAXACA.

LA GUADALUPE, La Trinidad Zaachila, Oaxaca. Decenas de hectáreas de maíz se perderán en esta comunidad eminentemente agrícola, debido a la sequía causada por la canícula.

Si bien ha llovido en los últimos días, el agua de nada sirvió a las siembras de San Juan y San Pedro, el 24 y 25 de junio pasado, porque la alta temperatura afectó la floración de la espiga.

De hecho, en muchas plantas ni siquiera apareció el jilote, la mazorca de maíz apenas en formación.

Con esto, casi toda la milpa terminará como pastura o forraje para los animales.

“La canícula vino muy fuerte este año, hubo mucha sequedad”, afirmó don Hilario Avendaño Pérez, un campesino de 68 años de edad, quien sembró dos hectáreas.
Siembran, pero no cosechan

Como es una costumbre, la mayoría de campesinos sembraron conforme al calendario tradicional de siembra, esperando las lluvias del mes de julio, pero la canícula alejó el agua.

“Sembramos con mucha esperanzas, porque del campo dependemos, pero no llovió más de un mes y nos afectó bastante”, señaló.

Por la sequía de la tierra, la planta ya no llegó a espigar ni a jilotear y como consecuencia, no habrá cosecha.

“Ya no resistió la sequedad, prácticamente todo se perdió”, apuntó.

De esta manera, la milpa se destinará como alimento del ganado o para su venta, en algunos casos.
“Para pastura, no hay de otra, porque no sirve de nada”, señaló.

Con esto, los campesinos deberán de comprar maíz para el sustento familiar, aunque el dinero también escasea.

“Si me hubiera ido bien, habría cosechado dos toneladas; ahora tendré que comprar, porque es lo que comemos, pero dinero no hay”, indicó.

Ante ello, como don Hilario, la mayoría de los campesinos deberán de emplearse como mozos con alguien que tenga sistema de riego en la comunidad, para poder adquirir el maíz.

“Es triste, somos campesinos que sembramos maíz, pero que terminamos comprando maíz”, apuntó..
La canícula estuvo “bastante grosera”

Otro curtido campesino de 64 años de edad, don Julio Lavariega Martínez, también sufrió daños en su milpa, a causa de la canícula.

“Estuvo bastante grosera, con mucha sequedad; nos dejó de llover un mes”, asentó.

En la mayor parte de su milpa, la falta de agua afectó el desarrollo de la espiga y con esto, no hubo mazorca.

“Ya no se dio la espiga, ni siquiera jiloteó; se perdió casi todo”, agregó.

Por la sequía de la tierra, también muchas matas terminaron en el suelo, por algunos vientos que soplaron antes de las primeras lluvias.

“El aire dobló las cañas porque no tienen agua; es triste, nos quedamos sin nada”, indicó.

Ante esta situación, el labriego también deberá de comprar maíz, porque no habrá ni para el consumo en la casa.

“Ni un grano salió para comer; antes, la cosecha nos alcanzaba para un año, ahora ni para una semana”, añadió.

Pero, tampoco existe dinero en la familia para la compra de maíz y tendrá que vender algún animal, que cría para el autoconsumo.

“No hay dinero, tendré que vender un chivo o un borrego, porque no hay otra forma para sacar algún dinerito”, apuntó.
Arrasa ola de calor cultivos de la Cuenca

Por otro lado, en Tuxtepec, las altas temperaturas que alcanzaron hasta los 36 grados en los últimos días, de acuerdo a los boletines que emite protección civil del Estado, impactan el desarrollo de los cultivos en el municipio y la región.

El maíz es uno de los principales afectados, debido a que se encuentra en temporada de siembra.El calor causa estragos en el cultivo del maíz, debido a que es la temporada de siembra del cereal..

Filogonio Santos Gómez, integrante de la CNC campesina, explicó que debido a la falta de lluvias en la región, el maíz recibe el impacto del calor en su estado más vulnerable, que es durante la siembra.

Los productores están padeciendo las altas temperaturas y comentan que se están quedando sin los granos.

“Si en 15 días no llueve una cantidad considerable, la cosecha del maíz será mala”, refirió Gómez Santos.

El hule y la caña también padecen las inclemencias del tiempo; la caña necesita grandes cantidades de agua para lograr su óptimo desarrollo.

Cada año los productores padecen los efectos de la canícula que a veces es más fuerte, porque en esta época del año los rayos llegan directos a la tierra, refirió el líder campesino.

Deshidratación de cultivos

Brígido Castrejón Sánchez, director del Instituto Tecnológico de la Cuenca del Papaloapan (ITCP) y especialista en el tema, explicó que en general todos los cultivos son afectados con las altas temperaturas.

El exceso de calor los deshidrata, algunos cultivos que son más delicados los quema, especialmente los frutos, enfatizó.

El plátano figura entre los afectados porque abunda en la zona y si no está listo para que lo embolsen, “se quema”, reveló el docente.

“El calor excesivo lo que hace es deshidratar las plantas, como llueve poco y el calor es fuerte hace que evapore y se estrese la planta y baja la calidad”, puntualizó.

Los productores son conscientes de la temporada, las plantas se adaptan y tratan de soportar el calor, en algunos casos aplican el riego para que el impacto de calor sea menor, pero los que no tienen forma de aplicar el sistema esperan que la planta soporte y que pronto empiece a llover, asintió, para no perder la cosecha.

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