miércoles, 5 de septiembre de 2018

La importancia de las diferencias.


Dentro del Convenio sobre la Diversidad Biológica, la biodiversidad se define como “el conjunto de ecosistemas, especies y variabilidad genéticas existentes en un espacio determinado”. La biodiversidad incluye a todas las especies de plantas, animales y microorganismos, así como los ecosistemas y los procesos ecológicos de los cuales estos son parte. Actualmente existen alrededor de 12 países que concentran la mayor parte de la biodiversidad del mundo. El Perú ocupa el cuarto lugar con mayor diversidad del mundo. Es el noveno en especies endémicas incluyendo la vida terrestre, marina y de aguas dulces. La economía nacional depende en un 60% de la biodiversidad.

La demanda de la humanidad sobre los recursos biológicos del planeta, su huella ecológica, excede ahora la capacidad regeneradora del planeta en cerca del 30%. Este exceso global va en aumento y en consecuencia, se están desgastando los ecosistemas y se están acumulando contaminantes en el aire, el suelo y el agua. La deforestación, la escasez de agua, la decreciente biodiversidad y el cambio climático que resultan de ese exceso ponen en creciente riesgo el bienestar y desarrollo sostenible de todas las naciones. Los cambios en la diversidad biológica producidos por las actividades humanas han sido más rápidos en los últimos 50 años que en cualquier otro período de la historia humana.

La Conferencia de las Partes en el Convenio sobre la Diversidad Biológica instó a una reducción considerable de las tasas de pérdida de diversidad biológica para el año 2010, tal meta no ha sido alcanzada. Tampoco se ha alcanzado los objetivos para proteger el 10% de todos los bosques del mundo, a pesar de que hay acuerdo generalizado sobre el papel esencial de los bosques en la conservación de la diversidad biológica, la mitigación de los cambios climáticos y la adaptación a ellos.

La humanidad depende de ecosistemas sanos. Sin ellos, la Tierra sería inhabitable. La pérdida de la biodiversidad contribuye a la inseguridad alimentaria y energética, aumenta la vulnerabilidad frente a desastres naturales como inundaciones o tormentas tropicales, empeora las condiciones de salud, reduce la disponibilidad y calidad del agua y erosiona el patrimonio cultural. El valor de la biodiversidad para el bienestar humano, aunque no es fácilmente cuantificable en términos monetarios, podría ser la diferencia entre un planeta que puede sostener a su población humana y uno que no lo puede hacer. La diversidad biológica es la base de la salud de los ecosistemas y del suministro de los servicios de los ecosistemas. Tenemos un solo planeta Tierra. Su capacidad para mantener una próspera diversidad de especies, incluyendo los seres humanos, es grande pero fundamentalmente limitada.

En 2010, declarado Año Internacional de la Diversidad Biológica por la ONU, necesitamos urgentemente un nuevo pacto más inteligente entre la humanidad y los sistemas que sostienen la vida en la Tierra. El actual secretario general de laONU, Ban Ki-moon, en su mensaje alusivo al día internacional, señala que la nueva visión debe promover la conservación y utilización sostenible de la diversidad biológica y la distribución equitativa de sus beneficios. En ella se deberán reconocer los estrechos vínculos existentes entre nuestro capital natural y nuestros objetivos de desarrollo: “diversidad biológica para el desarrollo y alivio de la pobreza”. Debemos reflexionar sobre las causas de la declinación de la diversidad biológica y tomemos medidas para detenerla. Centremos nuestras políticas y nuestra mentalidad a la tarea de reflejar el verdadero valor de las especies y los hábitats. Reconozcamos que la diversidad biológica es vida: la vida de todos nosotros. Actuemos ahora y protejámosla antes de que sea demasiado tarde. Sentencia el mensaje.

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