martes, 4 de septiembre de 2018

Tecnosuelos para reverdecer la Ciudad de México



Teorema Ambiental/Redacción

Investigadores del Instituto de Geología de la UNAM ensayan con siete de ellos.

Desde hace cinco años, los integrantes del grupo de trabajo Suelo y Ambiente del Instituto de Geología de la UNAM desarrollan, mediante talleres de investigación con estudiantes universitarios, tecnosuelos, también conocidos como suelos artificiales o a la medida, los cuales son mezclas de residuos orgánicos e inorgánicos.

La idea es utilizarlos en la Ciudad de México para crear milpas urbanas, jardines y azoteas verdes, así como para hacer labores de revegetación y evitar inundaciones o encharcamientos.

Actualmente, los investigadores universitarios están probando siete tecnosuelos desarrollados, por un lado, con diferentes residuos orgánicos como composta proveniente de la Planta de Composta de la Ciudad de México; lombricomposta, en cuya producción se emplea la lombriz roja o californiana (Eisenia foetida); aserrín, que por su baja densidad favorece el crecimiento radical de las plantas; y biocarbón, el cual es obtenido por la descomposición térmica (pirólisis) de cualquier residuo orgánico y utilizado para mejorar las propiedades de los suelos; y, por el otro, con residuos inorgánicos provenientes de excavaciones, construcciones y demoliciones, como trozos de ladrillos, concreto y muros que son triturados para que puedan mezclarse con aquellos.



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