viernes, 7 de diciembre de 2018

Los hogares con los ingresos más bajos destinaron la mitad del total de su gasto en alimentos y bebidas durante 2016



Más de 24 millones de mexicanos presentan inseguridad alimentaria severa y moderada, advierte el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval).

En el Estudio Diagnóstico del Derecho a la Alimentación Nutritiva y de Calidad 2018, el organismo indica que esta cifra equivale a más del 20.1 por ciento de la población.

El Coneval advierte que el principal obstáculo que enfrentan los mexicanos para acceder a los alimentos es económico, toda vez que ante un menor ingreso, la inseguridad alimentaria tiende a aumentar.

“El problema de la alimentación en México es un tema de acceso principalmente económico. Muestra de lo anterior es que, en 2016, los hogares con los ingresos más bajos destinaron la mitad del total de su gasto en alimentos y bebidas, mientras que las personas en el decil más alto destinaron alrededor de una tercera parte”, señala.

El documento establece que entre 2006 y 2014, el ingreso de los hogares disminuyó en 15 por ciento en términos reales en el país.

A la par, agrega, entre 2005 y 2014, México registró el mayor aumento en los precios de los alimentos. Dicho aumento, advierte, fue mayor al registrado por las mercancías no alimentarias entre los países de la OCDE.

El reporte detalla que entre ese grupo de naciones, el incremento de los alimentos fue de 23.2 por ciento, mientras que el de las mercancías no alimentarias fue del 8.8 por ciento, en promedio.

Entre los alimentos que registraron las mayores alzas en los precios al consumidor, abunda, se encuentran las carnes con más del 89 por ciento, los cereales, por arriba del 87 por ciento, y la leche y sus derivados con el 68.4 por ciento.

“Como parte de ese ajuste, algunos alimentos de mayor precio se han sustituido por otros de menor, por ejemplo el gasto en carne se redujo de 24 a 23 por ciento al mismo tiempo que el gasto en huevo aumentó de 3 a 4 por ciento, de igual forma, el gasto en verduras, legumbres y leguminosas pasó de 14 a 13 por ciento, mientras que el porcentaje de gasto en cereales y sus productos (donde se incluye pan y tortilla entre otros) se elevó de 18 al 19 por ciento”, detalla.

El estudio advierte que la carencia por acceso a la alimentación se agudiza en el ámbito rural.

“En el ámbito urbano, la carencia por acceso a la alimentación fue de 18.7 por ciento en 2016, mientras que en el ámbito rural fue de 24.7 por ciento, lo que señala una brecha importante en la población de acuerdo con el tipo de localidad en la que habitan”, sostiene.

Al mismo tiempo, agrega, se presenta un alto grado de obesidad, sobre todo entre la población adulta mayor.

“En 2016, 72.6 por ciento de las personas adultas en México presentaban sobrepeso u obesidad, es decir, 7 de cada 10 mexicanos adultos presentó alguna de estas condiciones”, asegura.

En 2017, afirma, México ocupó el segundo lugar entre los países de la OCDE en obesidad en adultos con 32.4 por ciento de la población, sólo por debajo de Estados Unidos, con 35.3 por ciento.

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