martes, 1 de octubre de 2019

Ojo con los tacos al pastor, presidente AMLO


Un taco en 'El Charco' cuesta 39 pesos. Es la referencia, regularmente los precios del pastor en esta taquería de la Ciudad de México están muy por encima del promedio.

Algo ocurrió recientemente y ahora es posible que pronto todos los tacos al pastor se aproximen a esa tarifa en todo México. La causa está en China, en donde han muerto en un año 100 millones de cerdos por una enfermedad, al cierre de 2019 la cifra podría alcanzar los 200 millones. El problema no nació ahí.

Tuvo origen en África, en 2005. Ahí surgió la contagiosa fiebre porcina que ataca a estos animales. No tiene cura ni existe vacuna y no hay en el horizonte una solución. Los humanos no están en riesgo de contagio.

La enfermedad cruzó el Sahara y llegó a Europa hasta que en 2018 llegó al país con la mitad de la población porcina del mundo: China. Los puercos ya se infectaron también en Mongolia, Vietnam y Corea del Norte.

Una cuarta parte de la producción de cerdo en el mundo prácticamente desapareció en meses.

Ayudado por la barrera oceánica México contraatacó. La producción en Sonora y Yucatán repuntó y las exportaciones crecen. China compra desesperadamente carne de cerdo para una población que tiene más ingresos y consume más proteína.

Esta sorpresiva circunstancia impactó el precio de las acciones de empresas nacionales que producen esta carne.

Uno de los beneficiados es Fernando Senderos Mestre, los papeles de su Grupo Kuo –propietario de Kekén, dueña de las tiendas Maxicarne– cerraron el viernes en 46.71 pesos, 12 por ciento más que hace seis meses y 57 por ciento por arriba de su cotización de hace cinco años, en ese lustro las de Bafar, de Eugenio Baeza Farés, subieron 31 por ciento.

Pero la escasez de cerdos, cruzada con su creciente demanda, ya tuvo un efecto mundial que aumentará, según especialistas.

La carne de cerdo en China aumentó 47 por ciento su precio en un año contado en agosto de acuerdo con estadísticas oficiales y eso ya golpea la inflación general en ese país cuya economía desacelera, lo que puede motivar inestabilidad social.

Por lo pronto rompió la meta del 3 por ciento fijada por el Banco Central de esa nación y el próximo año el índice podría elevarse al 4 por ciento.

Acá en México, la carne de cerdo con la que es posible montar un trompo al pastor aumentó su valor 7.75 por ciento en 12 meses, un alza no vista en al menos cinco años, según datos del Inegi.

Este país depende también de importaciones que marcaron un nivel récord de 158 millones de dólares solo en julio, revelan reportes del Banco de México.

La relativamente cómoda situación de los mexicanos durante esta crisis depende de sus barreras sanitarias. En el momento en que un cerdo infectado se mezcle con uno de los nacionales, la circunstancia favorable se invertirá por completo.

Esa protección depende en buena medida de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, la Sader, a cargo de Víctor Villalobos, cuya influencia en el gobierno parece desvanecida, a decir de los reducidos recursos que destina el gobierno para sus actividades.

El taco al pastor es quizás el más visible acceso al precio de la carne de cerdo, pero la dieta de los mexicanos depende en buena medida de esa carne. Piensen en jamón o salchichas.

Si ésta eleva más su precio, la gente empezará a migrar su consumo hacia otras fuentes de proteína como el pollo, lo que puede también elevar su demanda y posiblemente, sus precios. Bien haría el presidente Andrés Manuel López Obrador en poner atención a este tema y cuidar la inocuidad de la producción de carne en México.

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